Los Ángeles 2028 y otras metas del Comité Paralímpico Colombiano
Por: Duván Marín Martínez
Es como si acumulara un período completo al frente del Comité Paralímpico Colombiano. Igual a cuando inicia una práctica o un partido de baloncesto en silla de ruedas. Su memoria es prodigiosa. Relata sus compromisos adquiridos al ritmo de una lección de escuela o colegio. Es José Aldiver García Ospina, el hombre que, debido a un accidente laboral en su condición de operario de la Central Hidroeléctrica de Caldas, asumió un rol muy diferente en su vida, el que vive estoicamente con el apoyo de su familia, especialmente.
No tiene limitaciones mentales para proceder a cumplir a cabalidad lo ordenado por los jefes inmediatos que ha tenido. Por ejemplo, lo ordenado por el alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas quien lo encumbró a la coordinación de deportes y discapacidad del municipio y lo impulsó para atender la máxima distinción del paralimpismo nacional. Aldiver ha demostrado que nada le queda grande. Tiene mentalidad ganadora y una convicción impresionante en sus deberes y obligaciones.
Los reconocimientos y distinciones nacionales e internacionales lo encaminan a ser más diligente en sus actuaciones a favor de miles de personas con discapacidad que escogieron el deporte en cualesquiera de sus manifestaciones, para alternar en medio de las aulas escolares o campos familiares. Todos esperan algo del presidente de una organización que cada día cobra importancia en los gobiernos de turno, así a veces los presupuestos sean reducidos o inalcanzables, pero hay que gestionar.
Tiene tres pilares fundamentales a desarrollar y los recita: «el centro y primero son los para-atletas; el segundo, rodearse de su grupo de trabajo para trazar los propósitos y objetivos, acorde con las responsabilidades y el tercero, la articulación con las federaciones deportivas del sistema paralímpico con gobernanza propia y con los gobiernos deportivos internacionales». En este trío de propuestas se basa su proyección.
Los Juegos Parasuramericanos en 2026, previstos para Valledupar, es la plataforma del inicio. «Tendremos mil 120 deportistas de 13 países en la disputa de varias disciplinas en canchas y pistas».
La inclusión en cualquier sociedad en todos los territorios es el principal vehículo y lo tiene presente, muy en cuenta el Paralimpismo; es evidente para García Ospina: «promovemos sensibilidad y desarrollo económico, base de la apuesta desde el Comité Paralímpico».
Los Parapanamericanos Juveniles están en la lista predilecta para llevar a feliz término este año en Santiago de Chile donde Colombia tendrá su delegación, la cual activa los entrenamientos y próximas concentraciones con atletas, técnicos y sicólogos. Nuestro país llevará por lo menos 220 deportistas menores de 18 años. «Buscamos generar la cantera o reserva de Colombia en la ruta de Los Ángeles 2028».
La mayoría de los procesos de las federaciones son parte fundamental en la agenda del dirigente caldense. «Queremos garantizar la labor a entrenadores o seleccionadores nacionales en cada una de las disciplinas del sistema nacional». Pretende, con el respaldo de los integrantes del Comité, la descentralización de acciones como la Escuela de Talentos en la Colombia profunda a través de los espacios con los encargados de visibilizar el deporte en institutos descentralizados como Indervalle y otras seccionales.
Para José Aldiver García la actual ministra del Deporte, Patricia Duque, será decisiva en los programas a acometer. «Hay una estrategia comercial y de mercadeo paralelamente a la gestión de la colaboradora presidencial. Firmaremos convenios acordes a las necesidades del país paralímpico y con el sector privado urgimos apalancamiento para lo cual gestionaremos otras iniciativas y recursos, más procesos orientados al beneficio de las regiones, para el crecimiento de las actividades atléticas en los diferentes contextos».
Hay un grupo comprometido con la causa. La planimetría trazada está en curso y es la guía del paralimpíimo, ojalá en los 32 departamentos. «Tenemos la visión para liderar nuestras aspiraciones y ejercicios, somos responsables y todos lo entendemos; definiremos el plan hacia una década. Lo nuestro es de 2025-2029».
José Aldiver recibió de los anteriores dignatarios un legado altruista y el presidente saliente, Julio César Ávila Sarria actual orientador de las Américas así lo dejo sentir. «Hicimos el empalme durante seis días con los equipos laborales. La casa está organizada y habrá ajustes durante la marcha. La entrega fue acertada».
Los estudios alcanzados por García lo encaminan al campo administrativo para hablar con mucha propiedad de la sinopsis estructural hacia la adopción de otras políticas. El plan de fortalecimiento institucional mancomunado y los cimientos en procura de mantener sana la institución para el provecho de todos, hacia la meta en Estados Unidos.
Porque nada hay imposible para Dios. (Lucas 1:37)
