Hay heredad, con un Castillo en la bicicleta
Por: Duván Marín Martínez.
Sin temor a equivocarnos estamos ante otro portento del ciclismo colombiano. El hecho de que un corredor de 22 años triunfe en dos etapas de las más exigentes y seguidas en un certamen de tanta trascendencia como el Clásico RCN, dice mucho. Es todo un acontecimiento y hay que recibirlo con máxima complacencia porque se trata de otro que llega a buscar la sucesión y empieza a tocar la puerta por las llaves,
Kevin David Castillo tiene 22 años y brotó para el pedalismo de ruta en Marsella, Risaralda, vecino de Palestina, Caldas de donde han salido corredores de la categoría de Luis Alberto González, conocido en el deporte como “el pollo” y precisamente ganador de un clásico radial. Es una referencia para tener presente, cuando los atletas surgen de pequeñas poblaciones, donde regularmente las administraciones municipales no atienden prontamente las necesidades de los atletas que quieren representarles nacional o internacionalmente. Hay contadas excepciones.
Este Castillo se muestra en 169 kilómetros entre Puerto Salgar e Ibagué y desde la capital tolimense hasta Manizales, sobre 183 ratificó que va por todo. Puso la mira en el primer puesto y lo consiguió sin atenuantes. De aquí en adelante que lo esperen en los altos de Minas o en Las Palmas porque quiere su primera grande, después de triunfar en el Tour de Guadalupe. Es que ya pasó por la dura Línea y si lo llevaran por Letras, hubiera sido igual. Castillo tiene piernas para todos los terrenos.
Así nacen los grandes. No necesitan mucho tiempo para incursionar entre los más avezados, sino que ven que el organismo responde, el técnico de turno identifica sus habilidades y el patrocinio lo atiende y recibe como el hombre a tener en cuenta. Ocurre con Kevin quien probó casta en los nacionales de ruta sub-23 donde se colgó el oro y ahora saborea el mejor café en su territorio, el mismo que tuvo a disposición para apoyar a su familia recolectando el mejor café. Ahora, este cafetero celebra con sus padres, entre los del bunde con el cumpleaños de su mamá y con los de la Feria de Manizales al lado de la pareja filial. Marsella está a unos 70 kilómetros de distancia de la capital caldense.
No exageramos, ni queremos anticiparnos, pero hay que ser realistas ante semejante pedalista del Sistecrèdito, equipo que cada etapa demuestra de lo que es capaz con su nómina regulada para darle batalla a los del GW Shimano, el NU Colombia o el Team Medellìn, donde se nota que hay leña para rato.
Entonces tenemos revelación y no podemos quejarnos para admitir que hay heredad en el camino. Cochise, Herrera, Niño, Parra, Bernal, Quintana y un indefinido número de los más ganadores, pueden dormir tranquilos porque ciclistas colombianos es lo que tenemos y este Castillo irrumpirá próximamente en Europa, como lo hará en la siguiente temporada otro cafetero, Diego Pescador. Así somos los del Eje Cafetero, tenemos pasta pedalera y para rato…saludos Kevin.
(Porque nada hay imposible para Dios. Lucas 1:37)
