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Pescador: hice dos kilómetros de pavé a pie

El joven corredor de 20 años, de Quimbaya, Quindío, Diego Fernando Pescador Castro, (Movistar Team), nos contó su experiencia en el primer Monumento que compite en su corta vida deportiva en el ciclismo.

Diego Fernando valoró la experiencia de competir en la edición 122 de la París Roubaix, al lado de los mejores corredores del mundo, pero donde un inconveniente en su rueda delantera lo obligó a caminar, llevando su bici dañada casi dos kilómetros, para salir de los adoquines en el Bosque de Arenberg a una vía principal y finalmente subirse en el carro escoba para llegar a la meta.

Los 30 tramos de adoquín que tuvo la París-Roubaix 2025, que sumaron 55,2 kilómetros de pavé en total, fueron muy difíciles colombiano, que era el tercer ciclista más joven de los 175 corredores que tomaron la largada. Sólo superado en menor edad por los británicos Matthew Brennan, (Visma Lease a Bike), con 19 años (el 19 de agosto cumple los 20); y Oscar Chamberlain, (Decathlon AG2R La Mondiale), que el 15 enero acabó de cumplir 20 años. El pasado 21 de diciembre Diego Fernando cumplió 20 años.

Pescador dijo: “Fue una experiencia loca, tal vez dejó un sin sabor para el equipo porque no fue el mejor día para la escuadra Movistar”. “personalmente creo que a pesar de no terminar la carrera quedé muy feliz, muy contento, disfruté la competencia de principio a fin”. “Estar corriendo con corredores del nivel como Tadej Pogacar, Van Der Poel, WoutVan Aert, tenerlos tú a tú en los primeros 100 kilómetros, los miraba de pies a cabeza, como se paraban en la bicicleta, era increíble, de pasar de verlos en televisión el año pasado a estar ahí con ellos era una cosa de locos, era increíble, me encantó mucho eso y se me erizaba la piel”, dice entusiasmado el joven quimbayuno.

La carrera:
“Hablando un poco más sobre la carrera, me sentí muy y bien, era mi primera vez en los adoquines, jamás en mi vida había tocado un adoquín, y la carrera lo pone a cada uno en su lugar, el mío era mucho más atrás de los que iban en la punta, y el peso relación, peso potencia no me favorecía mucho a mí, no me sorprendió la cantidad de caídas, el caos que se vive en una carrera como estas, con mucho estrés desde el principio de la carrera, todo el mundo queriendo coger la fuga, porque al estar ahí te llevas una buena ventaja sobre el resto del grupo, y tal vez se pueda llegar al final o hacer un buen puesto en un monumento como estos. Me sorprendió mucho eso, el caos, el estrés, como “liman rueda”, la metedera de manubrio (como le decimos en Colombia), no hay momento tranquilo, a eso se le suma que uno debe estar comiendo, porque a veces entre ese caos se le olvida comer y no se va a tener energías para mucho más adelante”.

Los sectores de adoquines:
“Sobre el sector de adoquines, es la locura, todo el mundo se empezaba a caer, adelante, atrás, el primer sector estaba muy empantanado, hubo una caída y le agradecía a Dios porque no había sido yo, luego otra y otra, al final quedé cortado en un segundo grupo, después en un tercer grupo, y bueno ahí me fui con ellos, y pasando el sector más duro de la carrera, en el bosque de Arenberg (en el km 163,9, de cinco estrellas con extensión de 2,3 km), alcancé a hacer 500 metros en un adoquín totalmente horrible, es como ir de un hueco en otro hueco tuve inconveniente con la ruda delantera y el coche del equipo iba adelante con el español Iván García Cortina, el español, que era el líder y mejor ubicado del equipo en la carrera, yo ya no tuve en ese momento el auxilio mecánico, miraba el auxilio mecánico de los otros equipos, les pedía rueda pero me decían que no me podían colaborar, era entendible porque aún faltaban 90 kilómetros de carrera, y lastimosamente tampoco tuve el auxilio de Shimano y esa situación me dejó con un poquito de impotencia, porque no se si hubiera terminado, pero seguro hubiera podido dar un poco más de mí, estaba en un grupo donde íbamos a buen ritmo y bueno hasta ahí concluyó todo para mí, tuve que hacer el resto del bosque caminando hasta que salí al asfalto, y aún así no llegaba nada de auxilio mecánico, ni siquiera Shimano, lo último que llegó fue el carro escoba, después de haber caminado casi dos kilómetros de pavé, no que quedó otra cosa que hacer sino montarme para llegar hasta la meta, alcancé a hacer 165 kilómetros”.

“Para mí fue una experiencia muy bonita, si me preguntan seguro que diría que sí lo volvería a hacer, llegar con más experiencia, si la tuviera en mi calendario haríamos más carreras preparatorias, donde hubiera más adoquín para llegar bien preparado a la Roubaix, tener más masa muscular, porque lo que digo, relación peso potencia es muy importante aquí para un corredor tan liviano como yo es difícil rebotar tanto sobre los adoquines, se siente que uno imprime fuerza sobre los pedales pero no avanzas y es normal, había corredores que pasaban literalmente flotando al lado mío, y era eso, destaco esa experiencia en Pará Roubaix, mi primer monumento”, afirmó el quindiano.

Lo que viene del calendario:
“Ahora voy a preparar la Vuelta a Asturias (24 al 27 de abril), agradezco mucho a mi Dios porque salí ileso de esta carrera, hubo caídas demasiado feas, un compañero tuvo varias fracturas, y bueno se que salgo con buen ritmo de carrera, espero hacerlo muy bien en Asturias, me he venido encontrando muy bien después del Gran Premio Miguel Induráin, acá en Roubaix se me truncó un poco la preparación para la siguiente competencia, pero súper motivado, salí ileso, sano, muy saludable, y espero el equipo me pueda dar una oportunidad, si lo ven conveniente, y si es así la aprovecharé, es una carrera un poco más pequeña, tendría la posibilidad de mostrarme, eso lo veremos ya con la escuadra.

“Agradezco a la afición del ciclismo colombiano, a las personas que comprenden la situación que se presenta en carrera, y siempre están apoyándome con sus bonitos mensajes a través de redes sociales, y el saludo a mi familia y a las personas allá en Quimbaya que siempre están conmigo, un abrazo”, concluyó Diego Fernando.

La París Roubaix 2025 tuvo 175 corredores que tomaron la largada, de los cuales 117 completaron el recorrido; 5 ciclistas llegaron fuera del límite de carrera; y se retiraron 53, incluido el colombiano Diego Fernando Pescador. Ningún corredor de Movistar Team finalizó.

Porque nada hay imposible para Dios. (Lucas 1:37)