Días de luto en el deporte de Manizales y Colombia
Estos últimos días has sido de luto para el deporte de Manizales y en general para Colombia con el fallecimiento de cuatro personajes del ámbito deportivo nacional: el medico Carlos Alberto Osorio; el futbolista Alonso “el pocillo” López; el ciclista Josué López; y el periodista deportivo Pedro J. Andrade. Hay que incluir al ciclista Rafael Tolosa. Recopilamos apartes de algunas notas publicadas en su memoria:
(Pedro J. Andrade)
la voz que cruzó mares, selvas y montañas hasta quedarse en Manizales

Por Germán Mejía Gallo
Hablar con Pedro J. Andrade Otero es abrir un libro vivo de la radio colombiana. Su historia comienza en Tumaco, donde nació y donde, entre boleros y festivales escolares, empezó cantando antes de imaginar que su destino estaría frente a un micrófono. Su primera gran aventura fue internacional: junto a su amigo y colega José Alberto Collazos, hermano del escritor Óscar Collazos, se lanzó a la experiencia ecuatoriana para hacer radio. Aquella travesía marcó su decisión: al regresar, entendió que no quería quedarse en Tumaco. Apenas conocía Popayán; el centro del país era todavía un territorio por descubrir.
Su llegada a Cali estuvo marcada por la figura de “Pache”, con quien compartía una cercanía casi familiar. Sin licencia de locución, requisito obligatorio en la época, no pudo vincularse allí, y terminó en Radio Buenaventura, bajo la gerencia de Carlos Astorquiza. Aceptó el turno más duro: trasnochar de 10 de la noche a 6 de la mañana. Vivía donde una tía, hermana de su madre, y resistía como podía.
El golpe de suerte llegó con una pelea de boxeo entre el ecuatoriano Luis “el Indio” Mora y el “Toro Colorado” de Buenaventura. El narrador invitado enfermó y Andrade asumió la transmisión. Aquella noche cambió su destino: se quedó como narrador y terminó relatando partidos de la Copa Libertadores, con el América enfrentando a Emelec, Liga Deportiva Universitaria de Quito, Internacional y Vélez Sarsfield.
En Porto Alegre compartió cabina con Carlos Antonio Vélez y Armando Moncada Campuzano, quien le dio un consejo técnico que jamás olvidó: narrar con un oído libre para no enloquecer con el retorno. Pero los desacuerdos con la gerencia por el no pago oportuno de sus viáticos para el viaje a Brasil, marcaron su salida de Buenaventura. Quedó desempleado, al igual que la madre de sus hijos, que trabajaba como secretaria en la emisora. Entonces llegó la llamada salvadora: Radio Súper Medellín lo quería en su equipo. Antes de instalarse definitivamente, debutó transmitiendo un partido del octogonal en Ibagué.
Hoy, cuando repasa su historia, no habla desde el resentimiento sino desde la memoria. La suya es la crónica de un hombre que cruzó mares y montañas para encontrar en Manizales no solo un trabajo, sino un destino. Una voz que aprendió a resistir el ruido, a dejar un oído libre… y a narrar la vida como el mejor de los partidos.
(Josué López)

Con 60 años, el lunes, falleció Josué López, una de las figuras más emblemáticas y respetadas en la historia del deporte de las bielas regional.
López, quien permanecía en coma inducido tras sufrir un infarto cerebral, la noticia se confirmó a primera hora de la mañana de este lunes 13 de abril, dejando un vacío profundo en una disciplina a la que dedicó su vida entera.
Durante las décadas de los 80 y 90, López se consolidó como un referente del pedalismo tolimense en las carreteras del país. En una época dominada por las potencias de Antioquia y Boyacá, su estilo valiente y combativo le permitió poner en alto los colores Vinotinto y oro, ganando el respeto en este deporte al lado de figuras legendarias como Pedro j. Sánchez, Alirio Chizabas y Freddy González, «Glorias del Ciclismo Tolimense». Su paso por las principales competencias nacionales cimentó el respeto que más tarde le permitiría liderar el deporte desde los despachos y la dirección técnica.
López, gran escalador fue campeón de la vuelta de la Juventud colombiana y de la vuelta a Guatemala, al igual que del Giro del Veneto en Italia y ganador de etapa en vuelta a Colombia entre Itagüí y Manizales.
(Alonso López)
“Hoy sería estrella en cualquier equipo del mundo”

Por: Germán Ríos Martínez
Alonso López, “El Pocillo” fue uno de los más sobresalientes jugadores del fútbol profesional colombiano nacidos en Manizales, más exactamente en el Barrio Vélez, un sector aledaño al cementerio San Esteban, con una historia de más de ciento diez años.
López debutó en el club Los Millonarios y allí se adueñó del puesto de marcador de punta izquierda, en una época gloriosa en la que el director técnico era el médico antioqueño Gabriel Ochoa Uribe, pero también actuó en el Deportivo Independiente Medellín, el Unión Magdalena y el Once Caldas, en la época de Francisco Maturana.
Durante su niñez, el Pocillo le dedicaba más tiempo al fútbol que al estudio, y era frecuente verlo en canchas como El Campín, de los Hermanos Maristas, La Lúker, del barrio Sanz, San Jorge y un pequeño rectángulo situado en el sector de Betania, la cual desapareció con el paso del tiempo para dar paso a una urbanización. También sacaba tiempo para entretenerse frente al cúmulo de cantinas tangueras que existían en su barrio. A la madre del “Pocillo” le llevaban quejas de que el “patojo” de la prole cuando no estaba jugando fútbol, escuchaba la melodía sureña en las afueras de cualquier cantina. Fue entonces cuando le pidió al mayor de los López, Álvaro, quien residía en Bogotá, que se llevara a Alonso, “porque ese muchacho anda muy desjuiciado”.
En la capital de la república, los López se cruzaron con Gonzalo Chalo González, un futbolista manizaleño que ya sobresalía en el club Los Millonarios y fue precisamente Chalo quien lo recomendó a los entrenadores del Ballet Azul. Jaime Arroyave Rendón, a quien llamaban “el pantalonudo” se deslumbró con las condiciones del futbolista manizaleño y fue quien lo promovió a la plantilla profesional. Arroyave era una especie de cazatalentos, de un olfato impresionante y quien no solía equivocarse. En 1983, Millonarios alineaba con Vivalda, Moisés Pachón, Alonso “Pocillo” López, José “Cheché” Hernández, Norberto Molina y Miguel Augusto Prince; Norberto Pelufo, Federico Valencia, Carlos “Vaquero” López, Ernesto Díaz y Arnoldo “Guajiro” Iguarán.
Este futbolista manizaleño es hijo de don Gerardo López, trabajador de Bavaria y de doña Margarita Palacio, unión de la que hubo cinco hijos, tres varones y dos mujeres; Alonso, el menor, cumplirá 70 años el próximo 27 de mayo; uno de sus hijos lleva el nombre de Edson, precisamente en homenaje a Pelé.
(Carlos Alberto Osorio)

Por: Duván Marín Martínez
El médico Osorio como se le reconoció siempre en la actividad deportiva, falleció este viernes en Manizales, después del desvelado servicio a la comunidad deportiva colombiana.
Carlos Alberto Osorio Duque deja el mundo terrenal a sus 76 años, después de una prolongada y fructífera carrera como deportólogo y directivo que fue en varios períodos desde presidente de la Liga Caldense de Ciclismo, durante las temporadas más llenas de triunfos para los pedalistas caldenses.
Se destacó como consejero y amigo de deportistas, en todas las latitudes. Con el ciclismo recorrió las grandes competencias europeas y otras en América. Fue uno de los primeros en incursionar con nuestros ruteros en el viejo continente, bajo el auspicio de Café de Colombia y Pilas Varta. Pionero de las expediciones en bicicletas por España, Francia e Italia.
Amigo de los grandes del pedal como Lucho Herrera, Alfonso Flórez, Nairo Quintana, Patrocinio Jiménez, Edgar Corredor, Herman Loaiza, Rubén Darío Beltrán, Juan Carlos Castillo, Santiago Amador, entre otros centenares.
(Rafael Tolosa)

Aunque su muerte no se produjo en Manizales, también nos solidarizamos con el fallecimiento del gran corredor Rafael Antonio Tolosa Calvo, ocurrida el domingo.
Rafael nació en Chitaraque, Boyacá, el 23 de agosto de 1958, fue exciclista colombiano profesional entre 1986-1991 y es hermano del también ciclista Ramón Tolosa.
Al igual que Josupé López (Q.EP.D.), Tolosa fue ganador de la Vuelta a la Juventud en 1978 y la Vuelta a Guatemala en 1982.
En 1988 compitió en la Vuelta a España 1988, donde se ubicó en la posición 61, y en 1991 participó en el Giro de Italia 1991, finalizando en el puesto 65 de la clasificación general.
Competía con éxito en las competencias sénior máster, recibiendo en el 2010 la «Cadena de Oro» por su impecable rendimiento a lo largo de la temporada 2009.
“Lámpara es a mis pies tu palabra” (Salmo 119:105)
