Pasión y perseverancia por los clavados
“Mis papás me inculcaron esto: ‘Si vas a empezar algo es porque lo vas a terminar’. Entonces, si empecé en clavados es porque voy a dar lo mejor de mí. Si lo voy a hacer, lo voy a hacer bien y lo voy a hacer hasta que logre grandes cosas”, con su perseverancia característica, Daniela Zapata expresa uno de los pilares de su vida.
La clavadista participó en vivo en Actualidad Olímpica, programa institucional del Comité Olímpico Colombiano que, en cabeza de su presidente Ciro Solano Hurtado, se encuentra enfocado en la estrategia de posicionamiento, memoria y proyección del deporte olímpico nacional.
Nacida en 2001, desde los ocho años, Daniela Zapata Correa comenzó su camino en el deporte en Centro de Iniciación y Formación para el Alto Rendimiento (CIFAR) de la Liga de Natación de Antioquia. Aunque pasó por varias disciplinas, donde el ballet fue su sueño frustrado, los clavados llamaron su atención: “Bueno, era un deporte donde estaba el agua, que es algo que me gusta, y siempre me ha gustado lo difícil. Entonces, donde fuera lo más difícil es donde más destacaba, y dije: ‘me voy por ese deporte’”.
Desde entonces, ese momento marcó un antes y un después en la vida de nuestra protagonista, pues ya son 16 años de perseverancia en una disciplina que la apasiona y donde ha conocido a personas importantes en su vida, como el entrenador Wilson Molina. “Yo podría decir que él (Wilson) fue mi entrenador de toda la vida y fue quien me hizo como deportista y hasta quien soy hoy en día. Obviamente, tuve otros entrenadores a lo largo de la carrera, pero él fue una persona importante”, resaltó Zapata.
Acompañada por su familia, Daniela aceptó el reto de los clavados a los nueve años y, pese a que la edad era un desafío en la iniciación deportiva, su compromiso por crecer día a día era evidente. El escenario de los trampolines y las plataformas la cautivó gracias a los Juegos Olímpicos y a uno de sus primeros referentes en la materia.
“Yo creo que muchos lo conocen y se llama Juan Guillermo Urán. Él vivía al frente de la casa de mi abuela. Entonces, un día que estábamos viendo los Olímpicos (Beijing 2008) en la casa, lo vi en televisión. En ese momento dije: ‘él es mi vecino, yo quiero ser como él; yo quiero llegar a los Olímpicos’”, menciona Daniela con alegría en sus ojos.
El tiempo fue testigo de una carrera constante. Su primera representación nacional fue en los Juegos Bolivarianos Santa Marta 2017. En ese momento, cuando aún competía en la prueba de plataforma de 10 metros, Daniela, junto a Carolina Murillo, se adjudicó la presea de oro en la competencia sincronizada.
Aquella participación fue la apertura a sus participaciones en el Ciclo Olímpico y a una realidad que previamente era un objetivo. Desde entonces, Daniela comenzó a compartir espacio con atletas de otros deportes y con clavadistas a quienes admiraba: “Son personas (sus compañeros de disciplina) a las que conozco hace más de 15 años, entonces se convirtieron en mi segunda familia. Poder compartir con ellos en muchas competencias ha sido un privilegio”.
Durante 2017, Daniela también participó en su primer Campeonato Mundial, en Hungría, en la prueba de plataforma de 10 metros sincronizado, y decidió especializarse en las pruebas de trampolín. Su trayectoria continuó con los Juegos Suramericanos Cochabamba 2018, así como con el Campeonato Mundial de Budapest (Hungría) 2022.
Los Juegos Suramericanos Asunción 2022, los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023 y los Juegos Panamericanos Santiago 2023 son los eventos del pasado ciclo en los que Zapata tuvo participación con la delegación nacional: “Yo creo que eso ya uno lo va volviendo parte del día a día. Obviamente, es un orgullo cada vez que se presenta la oportunidad de competir a nivel internacional representando a Colombia”.
A través de la experiencia, los consejos recibidos y su perseverancia, Daniela recientemente encabezó la delegación colombiana de clavados en los Juegos Bolivarianos Ayacucho-Lima 2025. A sus 25 años, su participación individual le valió dos preseas de oro y marcó el inicio de su camino hacia el objetivo de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
“Ese ha sido el objetivo. Es fuerza, es motivación, es orgullo, es inspiración. Es que la palabra misma lo dice: es ser olímpica”, destaca contundentemente la colombiana, quien además reconoce que, a través de cada competencia, adquiere mejores estrategias y gestión de emociones en ese momento clave previo a ejecutar un salto.
Daniela consiguió la clasificación, en la prueba de trampolín de tres metros, a la Súper Final de la Copa Mundo, que se desarrollará del 1 al 3 de mayo en Beijing, China. Esto fue posible gracias a su participación en la primera parada, realizada en Canadá.
Precisamente, la colombiana ya contempla esa participación en territorio asiático: “Yo creo que en Beijing vamos a la fija y, con lo que hemos venido trabajando, sobre todo en la parte mental, que es donde nos estamos enfocando más. Aquí lo que gana es la mente y estar enfocados en ese objetivo: cómo llegar a ese nivel y qué se necesita para lograrlo”.
En la actualidad, Daniela se encuentra radicada en Canadá gracias a una beca que le otorgó la World Aquatics para continuar con su crecimiento en la disciplina deportiva. Esta situación ha sido desafiante para la clavadista, al compartir su residencia con otros cuatro atletas de distintos países: “Hemos aprendido bastante de parte y parte, pero sí ha sido difícil dejar un poquito la cultura a un lado y aprender de otras”.
La colombiana también tiene presente su formación profesional: no en vano, el próximo 20 de marzo se graduará del pregrado en Publicidad y Mercadeo Digital de la Institución Universitaria Digital de Antioquia.
Dentro de sus tiempos libres, tanto el estudio como el tiempo con su familia representan otra faceta de nuestra protagonista: “Daniela es muy familiar, demasiado familiar, anda con sus papás para todos lados, le gusta la fotografía, pintar, dibujar y leer. Básicamente, eso es Daniela”.
Creyendo en sus capacidades y continuando con el crecimiento personal y profesional, Daniela Zapata continuará entregando lo mejor de sí en una disciplina que se transformó en su forma de vida y en el camino donde entrega hasta el último aliento para alcanzar sus objetivos.
(Prensa COC)
“Dios es nuestro amparo y nuestra fuerza”. (Salmo 46:1)
